Bombonera | Dos voces autorizadas sobre la compra de las dos manzanas

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El jueves 21 de diciembre pasado la Comisión Directiva de Boca Juniors se reunió junto a catorce de las quince agrupaciones existentes en el club. El único tema fue escuchar el relevamiento realizado por el Consejo Profesional Inmobiliario en el marco de la compra de las dos media manzanas correspondientes a las calles Del Valle Iberlucea, Brandsen, Zolezzi y Aristóbulo del Valle. El único fin de la inversión inmobiliaria sería agrandadar la Bombonera. Como las cifras expuestas no serían del todo claras, en Abrí la Cancha decidieron conversar con los protagonistas.

Pablo Abbatángelo, ex directivo de Boca Juniors, titular de la Agrupación La Bombonera y Coordinador del Colegio Profesional Inmobiliario encargado de las tasaciones expresó en diálogo con Carlos Aira: “Las versiones periodísticas son contradictorias y no reflejan la realidad de lo acontecido. Hay un porcentaje importante de vecinos que están esperando el ofrecimiento oficial de Boca Juniors. Una minoría son escépticos y un núcleo minúsculo está pensando tan sólo en hacer una gran diferencia económica“.

Son 132 unidades habitacionales. Algunas de ellas en propiedad horizontal y otras sobre terreno propio. La ansiedad de los hinchas de Boca debemos dejarla de lado y llevar adelante este trabajo profesional“; expresó Abbatángelo, quién agregó: “A la institución se le pasó una valor objetivo y a partir de ello se decidirá en el seno de la Comisión Directiva de los pasos a seguir

Finalmente, el dirigente xeneize brindó su visión político-histórica: “Nuestra agrupación no forma parte de la conducción de la institución. Tampoco está en sintonía ideológica con la misma. Pero en este tema tenemos que apoyar y valorar a la Comisión Directiva, ya que esto trasciende una gestión y es parte de una política institucional. Por eso soy optimista. Mi agrupación nació el 15 de marzo de 1969 cuando el barrio de la Boca se oponía al traslado del estadio a la Ciudad Deportiva porque no podía romperse la ligazón entre el barrio y el estadio. Por eso creemos que concretar lo anhelado por la dirigencia en los años 30s, un estadio de tres caras a sabiendas que en un futuro debían ser cuatro, es trascendental“.

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Facundo Carman es vecino del barrio de la Boca de toda la vida. Referente de la murga Los Amantes de la Boca, vive justo enfrente de la Bombonera, en la calle Del Valle Iberlucea. En contacto con Radio Gráfica, Carman fue tajante: “Conozco al 90% de los vecinos y no conozco a nadie que no quiera negociar“.

El problema es que Boca hizo una encuesta con distintos agentes inmobiliarios en forma muy incompleta. Por ejemplo, al lado mío hay una señora con varios negocios de venta de ropa de Boca Juniors y a ella nunca le fueron a hablar”; expresó el vecino, socio de Boca Juniors desde hace 45 años, quién agregó: “Cuando vienen a tu casa te toman los metros cuadrados y preguntan que querés. Yo soy del barrio de la Boca de toda la vida y quiero quedarme en el barrio. Boca Juniors tendría que darme una casa tan grande en el barrio para que yo me mude. Cada vecino tiene su sueño, interés y realidad. Hay gente que se quiere quedar, otros irse”. 

Como vecino te aseguro que si Boca Juniors comenzaba a comprar casas hace veinte años, cuando estaban muchas de ellas a la venta, el club hubiera comprado el 90% de las propiedades que hoy necesita y a otro costo. Como hizo San Lorenzo en avenida La Plata”; reflexionó Carman, quién agregó: “No conozco un no rotundo a vender. Si Boca se portara como una empresa constructora y tuviera la real intención de comprar propiedad por propiedad y hablar en serio con los vecinos, Boca podría quedarse con todas las propiedades. Esa es la verdad, porque tiene el poder económico para hacerlo.

Para Carman “El problema nació en 1995, cuando Macri le ganó la elección a Antonio Alegre. Lejos de ser un estadista, lo primero que hizo Macri presidente de Boca Juniors fue tirar los viejos palcos – contratando a su padre con licitación directa y sin habilitación municipal – llevando adelante la construcción de los nuevos palcos. Palcos que no sirven para nada porque no resuelven ningún problema y es un lugar ampliamente elitista. Pocos años después de hacerlos ya se pensaba en tirarlos abajo. Lo que tendrían que haber hecho una obra a largo plazo, pero Macri tenía que mostrar obras en el primer año de gestión, por eso llevó adelante esa obra“.

CA/GF/RG

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