Los diez máximos goleadores en la historia del Club Atlético Independiente

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Desde los míticos Diablos Rojos de Avellaneda hasta los Libertadores de América. La historia del Club Atlético Independiente está jalonada por momentos de gloria imperecedera. ¿Pero quienes son los diez máximos goleadores de los Rojos? Enterate en Xenen.

Por Carlos Aira (info@xenen.com.ar)

 

Independiente Foot Ball Club. Fundado el 1 de enero de 1905 por empleados de la tienda “A la Ciudad de Londres”. Los mismos ya habían realizado algunos partidos con otros equipos de casas comerciales con el nombre Maipú Banfield. Pero en ese comienzo de 1905 decidieron fundar un equipo Independiente.

La Avellaneda roja puede presumir de 16 títulos nacionales de Primera División: 1922 (AAAF), 1926 (AAAF), Campeonato Argentino 1938, Campeonato Argentino 1939, Campeonato Argentino 1948, Campeonato Argentino 1960, Campeonato Argentino 1963, Nacional 1967, Metropolitano 1970, Metropolitano 1971, Nacional 1977, Nacional 1978, Metropolitano 1983, Campeonato Argentino 1988/89, Clausura 1994, Apertura 2002. También de ser el equipo con más Copas Libertadores de América en su vitrina: 1964, 1965, 1972, 1973, 1974, 1975, 1984. Junto a otras ocho competiciones internacionales – incluídas dos Copas Intercontinentales – que bien valen el apodo de Rey de Copas. ¿Pero quienes son los diez máximos goleadores de la historia de Independiente? Comencemos en orden decreciente.

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LDT 1945 Cervino Independiente
Cervino tapa de El Gráfico con 19 años, en 1945.

Camilo Rodolfo Cervino fue una gloria en tiempos difíciles. Nació en Capital Federal el 21 de marzo de 1926. Wing derecho, debutó con sólo 17 años en la primera de Independiente. Año 1943. Llegó a jugar junto a dos míticos Diablos Rojos, como Vicente de la Mata y Arsenio Erico. Cervino entró en la historia por convertirle el primer gol oficial a un bisoño arquero riverplatense. Fue el 6 de mayo de 1945, y el arquero era Amadeo Carrizo. Campeón de la temporada 1948, la misma que lideró Racing durante todo el año, y huelga mediante perdió el título ante los Diablos Rojos. Cervino tuvo dos pasos por Independiente. El primero entre 1943 y 1949. Huelga mediante, pasó al fútbol colombiano. Allí fue figura del Deportivo Cali. Regresó a Avellaneda en 1955. Su segundo paso duró cuatro temporadas. Regresó a Colombia, donde jugó hasta los 40 años en Cali. En total, Cervino jugó 193 partidos y marcó 89 goles. Puesto número 10.

Raimundo Mumo Orsi. Año 1926.
Raimundo Mumo Orsi. Año 1926.

Raimundo Bibiani Orsi no sólo es una gloria de Independiente, sino de dos países: Argentina e Italia. Mumo, como lo conoció el mundo del fútbol, fue una referencia ineludible de nuestro fútbol en los años veinte. Nació en Avellaneda, provincia de Buenos Aires, el 2 de diciembre de 1901. Desde pibe tuvo dos aficiones: el fútbol y el violín. Fue un excelente ejecutante de ese instrumento. Wing izquierdo de excepción, fue parte de una delantera de ensueño: Zoilo Canavery, Luis Ravaschino, Alberto Lalín y Manuel Seoane. Los míticos Diablos Rojos que le metieron cuatro goles al Barcelona una fría tarde de agosto de 1928. Entre 1920 y 1928 fue el ídolo de la hinchada roja. Luego de los Juegos Olímpicos de Amsterdam fue fichado por Juventus de Turín. En Italia fue figura del seleccionado de aquel país. Campeón mundial 1934. Un gol suyo – festejado hasta el desmayo – igualó la final a pocos minutos del tiempo reglamentario. Regresó a Independiente en 1935. Luego jugó en Boca Juniors, Platense, Almagro para cerrar su carrera en Uruguay. Falleció el 6 de abril de 1986. Mumito Orsi vistió 219 veces el manto rojo, marcando 90 goles. Puesto número 9.

30 de julio de 1950. Grillo define ante la salida de Amadeo Carrizo. Esa tarde Independiente venció 1 a 0 a River Plate.
30 de julio de 1950. Grillo define ante la salida de Amadeo Carrizo. Esa tarde Independiente venció 1 a 0 a River Plate.

Ernesto Grillo fue una de las grandes glorias del fútbol argentino. Futbolista representativo de su tiempo: los años cincuenta. Sus medias bajas, su gambeta valiente y su mítico gol a Inglaterra en 1953 lo hacen ingresar en la galería de los mejores. Nacido en Barracas, Capital Federal, el 1 de octubre de 1929. Se formó en las divisiones inferiores de Independiente, debutando el 24 de abril de 1949. Victoria roja 2 a 0 ante Boca en la Bombonera. Vistió la camiseta roja entre aquella tarde y 1957, años en los cuales su equipo no se consagró campeón. A pesar de ello, participó en una delantera mítica que jugó integra en la Selección Argentina: Rodolfo Micheli, Carlos Cecconato, Ricardo Bonelli, Ernesto Grillo y Osvaldo Cruz. Entre 1957 y 1959 tuvo un paso brillante en Milán. Regresó en 1960 al país, jugando para Boca Juniors hasta 1966. El Pelado Grillo falleció el 18 de junio de 1998. Grillo jugó 194 partidos, marcando 90 goles. Puesto número 8.

 

El Beto Outes en 1979.
El Beto Outes en 1979.

La presencia de Norberto Outes en esta lista puede generar una gran sorpresa. Nacido en Valentín Alsina, provincia de Buenos Aires, el 10 de octubre de 1953, fue una referencia de gol rojo a fines de los años setenta. Sin hacer divisiones inferiores, debutó en Victoriano Arenas, campeonato de Primera C, en el año 1973. Con 22 años lo llevaron a Independiente. Luego de una serie de pruebas, Pedro Dellacha aprobó su contratación. Pagó la confianza con goles. Junto a Ricardo Bochini y Daniel Bertoni formaron un tridente ofensivo notable. Entre 1975 y 1989, el Beto Outes se consagró campeón de la Copa Libertadores 1975 y los Nacionales de 1977 y 1978. Su carrera siguió en Boca Juniors (1980/81), el fútbol mexicano y Vélez Sársfield, donde se retiró. Outes jugó 173 partidos, señalando 90 goles. Puesto número 7.

 

Ricardo Enrique Bochini, el gran ídolo de Independiente.
Ricardo Enrique Bochini, el gran ídolo de Independiente.

Ricardo Enrique Bochini es sinónimo de Independiente. El máximo ídolo en la notable historia del club de Avellaneda. El popular Bocha nació en Zárate, provincia de Buenos Aires, el 25 de enero de 1954. Número 10, diestro, dueño de una notable técnica e inteligencia para leer el juego. En su carrera, comprendida entre el 25 de junio de 1972 y el 5 de mayo de 1991, vistió tan sólo la camiseta roja. En esos 19 años ganó las Copas Libertadores de 1973, 1974 y 1975; Intercontinental 1973 y 1984; Interamericana 1973, 1974 y 1976. Los campeonatos Nacionales de 1977 y 1978, junto a los de Primera División 1983 y 1988/89. Autor de goles memorables, como el que le convirtió Dino Zoff en la final intercontinental de 1973. A Peñarol en la Copa Libertadores de 1976, luego de dejar un tendal en el camino; o el gol a Racing de cuchara, en 1987. Reconocido por todas las hinchadas, fue un grande de todos los tiempos. El Bocha jugó 638 partidos, marcando 97 goles, la mayoría de ellos, de notable calidad técnica. Puesto número 6.

Antonio Sastre, el Cuila. El hombre orquesta del fútbol argentino. Quinto goleador histórico de Independiente.
Antonio Sastre, el Cuila. El hombre orquesta del fútbol argentino. Quinto goleador histórico de Independiente.

Antonio Sastre fue el hombre orquesta del fútbol argentino. Jugó en todos los puestos del campo, y lo hizo con notable sabiduría. El Cuila, como se lo conoció, nació en Avellaneda, provincia de Buenos Aires, el 27 de abril de 1911. Se inició en el club Progresista de Piñeiro y en 1931 pasó a Independiente. Debutó como half derecho, colaborando con la línea de defensores. El paso de las temporadas lo fue acercando al ataque. A partir de 1937 fue partícipe necesario de una línea delantera que quedó en el imaginario popular. Los míticos Diablos Rojos: Vicente De La Mata, Antonio Sastre, José Vilariño, Arsenio Erico y José Zorrilla. Era el más cerebral de los cinco. El que marcaba los tiempos de los partidos. En 1942 partió hacia Brasil. Jugó cuatro temporadas en el Sao Paulo. Su rendimiento fue maravilloso. Tanto es así que hoy día conserva el aura de jugador único y una estatua en el estadio Morumbí. Regresó al país para jugar – y ascender – con Gimnasia y Esgrima de La Plata. Año 1947. Antonio Sastre falleció el 23 de noviembre de 1987. En su trayectoria como jugador de Independiente vistió su camiseta en 340 partidos, marcando 112 goles. Puesto número 5.

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Luis Ravaschino en 1928. Arriba del tiento, la boina que usaba.
Luis Ravaschino en 1928. Arriba del tiento, la boina que usaba.

Luis Alfonso Ravaschino fue otro de los grandes de su época. Tal vez su nombre no tenga la fuerza de otros grandes delanteros de la historia roja porque compartió equipo con dos cracks inmensos (Mumo Orsi y Manuel Seoane) y fueron ellos quienes se llevaron las palmas. Pero Ravaschino fue sinónimo de gol en Avellaneda. Nació en Capital Federal el 15 de enero de 1903. Debutó en 1923, y desde ese momento llevó adelante una extensa campaña. Goleador del campeonato 1924 (AAAF), se consagró campeón AAAF en 1926. Con el cisma de 1931, fue el autor del primer gol de aquella temporada. Su trayectoria en Independiente finalizó en 1934. Muchos años mas tarde, fue uno de los primeros futbolistas en incursionar en el comentario deportivo. Lo hizo en el programa radial “Ases del deporte“, junto a los ex futbolistas Natalio Perinetti, Roberto Cherro y Juan Carlos Muñoz. Falleció el 30 de marzo de 1988. En total, vistió 285 veces la camiseta roja, marcando 136 goles. Puerto número 4.

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Vicente "Capote" de la Mata. Un crack notable. Un gambeteador empedernido. Tercer goleador histórico de Independiente.
Vicente “Capote” de la Mata. Un crack notable. Un gambeteador empedernido. Tercer goleador histórico de Independiente.

Vicente de la Mata fue un crack. Un jugador impresionante. Un delantero único. Nació en Rosario, provincia de Santa Fe, el 15 de enero de 1918. Surgió en Central Córdoba de Rosario cuando el mítico Gabino Sosa se iba retirando. Fue la figura del fútbol rosarino de 1936 con sólo 18 años. En medio del Sudamericano de 1937, fue contratado por Independiente. Jugó trece temporadas en Avellaneda roja, armando un tridente atacante único: Sastre-Erico-De la Mata. Gambeteaba con una facilidad asombrosa. Su gol para la historia lo conquistó el 12 de octubre de 1939. Esa tarde, ante un estadio Monumental atónito, gambeteó seis jugadores riverplatenses antes de definir con clase. Con los años retrasó su juego, haciendo de su fútbol exquisito útil para todo el equipo. La hinchada roja cantaba aquello de “¿A donde va la gente? ¡A ver a don Vicente!”. Su hijo Vicente también fue parte de la rica historia del club, campeón de las Libertadores de 1964 y 1965. Capote, como se lo conoció, falleció el 4 de agosto de 1980. En Independiente jugó 362 partidos, señalando 151 goles. Puesto número 3.

 

El negro Seoane rodeado de pibes. Fue el goleador de los años veinte. Un ídolo de Selección. Segundo goleador de la historia roja.
El negro Seoane rodeado de pibes. Fue el goleador de los años veinte. Un ídolo de Selección. Segundo goleador de la historia roja.

Manuel Seoane fue sinónimo de gol en los años veinte. La Chancha, como se lo conoció por su físico robusto, nació en Piñeyro, partido de Avellaneda, el 19 de marzo de 1902. Comenzó en Progresista, el club de su barrio. A partir de 1921 llevó sus goles a Independiente, donde pronto se convirtió en ídolo. Fue el gran goleador de los rojos. Sus goles se contaban de a pares. En 1923, luego de un partido ante River, fue expulsado de la Asociación Amateurs Argentina y tuvo que buscar nuevo destino. La temporada de 1924 la realizó en El Porvenir, equipo que pertenecía a la Asociación Amateurs Football. A pesar de sus problemas crónicos de peso, fue un hombre técnico. Gambeteador inteligente. Campeón en 1922 y 1926 con los rojos. Con la Selección Argentina obtuvo los Sudamericanos de 1925, 1927 y 1929. Viajó con Boca Juniors a la mítica gira europea de 1925. Luego siguió su camino rojo, hasta 1933. Falleció el 21 de agosto de 1975. En su trayectoria, Seoane jugó 264 partidos, señalando 233 goles. Puesto número 2.

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Arsenio Pastor Erico festejando uno de sus 295 goles. Máximo goleador de Independiente y nuestro fútbol.
Arsenio Pastor Erico festejando uno de sus 295 goles. Máximo goleador de Independiente y nuestro fútbol.

Arsenio Pastor Erico. El Trampolín invisible. Nadie saltó tan alto como él. Nadie convirtió tanto goles como él. Nació en Asunción, República del Paraguay, el 30 de marzo de 1915. Surgió en Nacional de su país en 1930. En 1932 estalló la infame Guerra del Chaco y a comienzos de 1934 viajó hacia Buenos Aires como integrante de un equipo de la Cruz Roja. Su actuación fue digna de elogio. Se lo disputaron River e Independiente. Finalmente, quedó en los Diablos Rojos. Debutó ante Boca Juniors el 6 de mayo de 1934. Convirtió el primero de sus primeros dos goles la semana siguiente, ante Chacarita Juniors en Avellaneda. Pronto demostró sus increíbles virtudes: insuperable en el juego aéreo, inteligente en el área y una plasticidad asombrosa. Participe fundamental del equipo que convirtió 115 goles en la temporada de 1938. Máximo goleador del fútbol argentino en 1937, 1938 y 1939. El mito popular cuenta que en 1938 la tabacalera 43 pagaba un premio especial al jugador que señalara esa cantidad de goles. Erico llegó a la cifra en la fecha final. Una cifra de goles que fue superada en 1975, cuando Héctor Scotta marcó 60 goles contando los campeonatos Metropolitano y Nacional. Arsenio Erico falleció el 23 de julio de 1977. Vistió 325 partidos, señalando 295 goles. Puesto número 1.

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