“Ese estilo de Independiente murió cuando Bochini dijo basta.”

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Néstor Rolando Clausen es sinónimo de Independiente. Nacido en Arrufó, Santa Fe, en 1962; debutó en la primera de Independiente en 1980. Por nueve años se adueñó del lateral derecho de la defensa roja considerado por muchos como uno de los mejores 4 de la historia.

En esa década se colmó de gloria. Campeón Metropolitano 1983, Libertadores e Intercontinental 1984 y del Torneo 1988/89 de Primera División. También fue parte del equipo que ganó la Copa del Mundo México 1986. Si bien jugó un año en Racing (1993/94), regresó a la Avellaneda roja para ganar la Supercopa 1995.

Clausen interpretó el paladar negro de la tribuna de Independiente como pocos. Pero también desnudó el cambio de época con total franqueza. Con el retiro de Ricardo Bochini, en 1991, salvo el ciclo 1994-95, a los Rojos todo le costó mucho.

El dilema del Paladar Negro. ¿Añoranza de un tiempo ya imposible o necesidad de reencontrarse con las entrañas mismas de una escuela? Lo tiene que resolver el propio Independiente. Mientras tanto, Clausen ya dejó su sentencia…

Por Carlos Aira (info@xenen.com.ar)

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