Sportivo Palermo-Colegiales 1966. La denuncia de los propios compañeros.

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¿Cuanto público había en aquella cancha cerca del río? ¿Doscientas personas? Sábado 8 de mayo de 1966. Sexta fecha del campeonato de Primera C. Ante el desinterés general, jugaban Sportivo Palermo y Colegiales.

Los tricolores eran lideres del campeonato que los tendría como grandes animadores junto a Estudiantes de Caseros, General Mitre, Liniers y Flandria. Un campeonato que brindaba un único ascenso a la Primera B y – para alivio de muchos – no tenía descensos.

El partido comenzó con un tempranero gol visitante. Nada para remarcar. Pero cuando finalizó la primera etapa, casi todos los jugadores locales se metieron rápido en el vestuario. Se los veía nerviosos. Querían hablar con los directivos del club. ¿Que había sucedido? Necesitaban dar cuenta de una situación inaudita: denunciar a un propio compañero. 

Los muchachos de camiseta azul denunciaban al 2 de su propio equipo, un tal Schiro. Al parecer, este mucho estaba yendo para atrás. ¿Como lo sabían? Porque su actuación era muy básica y por un señor sentado en la platea

Ese señor era Nicolás Ferrara. Un ex delantero que tuvo su momento de gloria entre 1929 y 1932, cuando convirtió muchos goles con la camiseta de San Fernando y Platense. En 1933 viajó hacia su Italia natal, donde siguió metiendo goles con las camisetas del Livorno, Napoli e Internazionale. Ya veterano, había nacido en 1910, el hombre estaba metido en el mundo del fútbol en forma muy particular: tocaba jugadores a pedido de otros. En la semana se había dado una vuelta por Sportivo Palermo. Habló con Schiro. Sus compañeros lo vieron. Estaba sentado en la platea viendo el partido junto a su hijo adolescente.

De inmediato se efectuó la denuncia policial. Ferrara fue detenido, pero pidió ser puesto en libertad ya que se encontraba acompañado por su hijo menor de edad. Los dirigentes de Sportivo Palermo accedieron al reclamo. Previamente, la policía tomó sus datos personales y reclutó unos cuantos testigos acusatorios.

Pasadas las semanas, AFA encontró responsable a Ferrara de soborno. Schiro fue suspendido. Colegiales dejó de ganar partidos. Estudiantes de Caseros fue campeón y ascendió a Primera C.

Una de las tantas historias negras del ascenso, olvidadas por el tiempo.

Por Carlos Aira (info@xenen.com.ar)

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