Mexicaneada en el Alto Valle. Cipolletti – Mandiyú, 1987.

1417

La del 16 de septiembre de 1990 fue su tarde de gloria. Por la quinta fecha, River campeón visitó a Deportivo Mandiyú en Corrientes. Luis Alberto Ramos, el Bichi, convirtió dos golazos que dejaron con la boca abierta al mundo futbolero. El Gráfico fue a buscarlo para hacerle una nota. Era la consagración. El título de la nota, da cuenta del personaje: «La triste historia del Bichi Ramos«.

Goleador en la época dorada del albo correntino, una vez retirado, se alejó del fútbol para siempre. Nunca mas quiso tener contacto con la que fue su profesión. Hasta que fue entrevistado por El Territorio, de su misiones natal, y prendió – tal vez sin querer, ¿o queriendo? – el ventilador con una historia de arreglo.

Cuenta el Bichi Ramos: «Mandiyú -que se clasificaba a una liguilla- y Cipolletti, que se salvaba del descenso. La orden fue ‘juguemos a empatar’, nos servía a ellos y nos servía a nosotros”. Aunque el misionero se sinceró… “pero no servía para entrar a la cancha a empatar. Los quince que estaban ahí dijeron que estaban de acuerdo, pero yo no. Ganó la mayoría, listo. El técnico me dijo, ‘Ramos, lo voy a tener que sacar’. Está bien, pero qué le digo a los periodistas -interrogó el 9-. ‘Dígale que estuvo descompuesto’”. Luego de unos minutos, el misionero se acercó al vestuario y “vino uno de nuestros compañeros, que estaba negociando, y dijo ‘muchachos, no hay arreglo, jugamos a morir’. Entramos a jugar, atacaron ellos y él le hace a uno de ellos (gesticula un codazo) al lado del árbitro. Afuera. Se llevó la plata solo, pero te preguntás qué boludo que es… así también, jugó un año más y después no jugó nunca más. Fijate, el mismo fútbol lo sacó después; ese partido lo ganamos 2-1”.

El partido en cuestión fue Cipolletti-Mandiyú, jugado el 14 de abril de 1987 – entre semana – por la 40º fecha del Campeonato Nacional B 1986/87. La misma tarde que Deportivo Armenio se consagró campeón de la divisional.

A los cuatro minutos de juego, el futbolista citado por Ramos, fue expulsado por el árbitro Manuel Jácome. Minuto más tarde, Juan Ramón Comas marcó el gol rionegrino. El propio Ramos, a los 32 minutos, y Daniel Oddine, cinco minutos más tarde, dieron vuelta el marcador, consiguiendo el triunfo correntino en el Alto Valle.

¿Quien es el compañero al cual el Bichi Ramos acusó de tragarse solito la guita? Una sola pista: era defensor. Nosotros contamos el milagro, pero no el santo…

Por Carlos Aira (info@xenen.com.ar)

Comentarios

comentarios