Diez máximos goleadores de la historia de Boca Juniors

13375

Fundado el 3 de abril de 1905 en un banco de la Plaza Solís, ninguno de sus fundadores hubiera imaginado la grandeza posterior del club. En más de 110 años de historia, Boca Juniors sumó títulos y gloria forjada por centenares de cracks y goleadores. Justamente, vamos a recordar los diez máximos goleadores azul y oro en torneos de AFA.

Por Carlos Aira (info@xenen.com.ar)

 

1ROBERTO EUGENIO CHERRO: 210 goles 

Cherrito. Cabecita de Oro. El crack de Barracas fue ídolo indeleble de Boca Juniors entre 1924 y 1938. Marcó 210 goles oficiales, repartidos entre el llamado amateurismo y profesionalismo.

Nació el 23 de febrero de 1907. Antes de llegar a la Ribera, había jugado con mayor o menor suerte en Sportivo Barracas, Quilmes y Ferro Carril Oeste.

Mas ancho que alto, con una enorme tendencia a engordar, fue un notable goleador, dueño de un cabezazo matemático. Zurdo, su puesto era insider izquierdo, un actual 10. Figura en la gira europea de 1925, se consagró campeón en 1926, 1930, 1931, 1934 y 1935.

Su apellido era Cerro, pero pasó a la historia con la fonética propia de su época. Falleció el 10 de octubre de 1965.

El crack de la mota de rulos negros jugó 288 partidos, marcando 210 goles.

 

2 MARTIN PALERMO: 193 goles

El Titán. El Optimista del gol. Llegó a Boca Juniors en 1997 procedente de Estudiantes de La Plata. Fue un amor a primera vista. Goleador del equipo multicampeón dirigido por Carlos Bianchi. A sus tal vez limitadas condiciones técnicas le sobrepuso un notable sentido sentido de ubicación y unas ganas ilimitadas.

En su primera etapa de azul y oro (1997-2001), marcó 81 goles en campeonatos de primera división, con un récord impresionante: señaló 20 goles en 19 partidos en el Apertura 1998.

Bicampeón nacional, campeón de América e Intercontinental, en 2001 comenzó su errático periplo europeo que lo llevó al Villarreal, Betis y Deportivo Alavés, siempre en España. Regresó a Boca Juniors en 2004, donde ratificó con goles el amor incondicional de los hinchas xeneizes.

En su segunda etapa marcó 112 goles hasta su retiro en 2011. Mas allá de sus recordados goles en el clásico ante River Plate, Martín Palermo tiene un bagaje curiosísimo de goles increíbles. Convirtió un penal golpeando la pelota con ambos pies, gol de cabeza de media cancha, con rotura de ligamentos.

En total, Martín Palermo convirtió 193 goles en 303 partidos de primera división.

 

3 DOMINGO ALBERTO TARASCONI: 192 goles

Tarasca. Un mito del Boca amateur. Gran goleador del fútbol argentino de los años veinte del siglo pasado.

Nació en Capital Federal el 20 de diciembre de 1903. Surgió en Atlanta, pero muy pibe fue tentado por Boca Juniors. Desde 1921 hasta 1932 fue goleador azul y oro.

Centrodelantero de una velocidad sorprendente, pero sobre todo, con un remate tan potente como letal. Convirtió 192 goles en 238 partidos oficiales, una marca asombrosa.

Goleador de la selección argentina de su tiempo, en los Juegos Olímpicos de Amsterdam 1928, forjó un récord impresionante: once goles en tan sólo cuatro partidos.

Máximo goleador de los torneos AAF de 1922, 1923, 1924 y del campeonato unificado 1927. Campeón 1923, 1924, 1926, 1930 y 1931. El popular Tarasca falleció el 3 de julio de 1991.

 

4 FRANCISCO ANTONIO VARALLO: 181 goles

El Cañoncito del Bosque. Pancho. Hasta la aparición de Martín Palermo, el máximo goleador xeneize en el profesionalismo.

Nació en Los Hornos, el 5 de febrero de 1910. Llegó a la Ribera con el fútbol formalmente rentado, en mayo de 1931. Venía de Gimnasia Esgrima La Plata, donde fue campeón y figura del equipo campeón 1929. Insider derecho en sus comienzos, fue su gran amigo Roberto Cherro quién lo convenció en ubicarse de centrodelantero.

Entre 1931 y 1939 fue santo y seña de la hinchada boquense. Marcó 181 goles en 210 partidos, dueño así del promedio goleador más alto en la historia del club.

Goleador del certamen de 1933. Campeón 1931, 1934 y 1935. Su imagen trascendió su tiempo, recordando con memoria y pasión el fútbol de su tiempo.

Falleció a los 100 años, el 30 de agosto de 2010.

 

5 JAIME SARLANGA: 115 goles

Piraña. Un goleador exquisito. De excelente manejo, sutil con el balón en los pies y goleador de alma.

Nació en Victoria el 24 de febrero de 1916. Surgió en Tigre, donde debutó en 1935. En 1937 pasó a Ferro Carril Oeste, donde armó una dupla memorable junto a Bernardo Gandulla y Raul Ameal . Boca Juniors se fijó en el trío de delanteros, contratándolos en 1940

En Boca Juniors jugó entre 1940 y 1948. Campeón 1940, 1943 y 1944. Fue amado por la hinchada xeneize, si bien no respondía al histórico estereotipo del ídolo boquense. Era frágil, con cara melancólica y apenas si pesaba algo más que cincuenta kilos.

Piraña falleció joven, el 25 de agosto de 1966.

 

6 MARIO EMILIO HERIBERTO BOYE: 112 goles

“Yo te daré / te daré niña hermosa / te daré una cosa / una cosa que empieza con B: Boyé”, cantaba enloquecida la hinchada xeneize cada vez que Mario Boyé convertía uno de sus goles.

Nació en el barrio de Colegiales, el 30 de julio de 1922. Surgido en las divisiones inferiores del club, debutó en Boca Juniors el 8 de junio de 1941 en la victoria 2 a 1 ante Independiente en la Visera.

Puntero derecho. De pegada tan fuerte como temible, fue considerado uno de los mejores delanteros del fútbol argentino de su tiempo. Campeón 1943 y 1944, en esos años, con los sucesos de Hiroshima y Nagasaki, se ganó el apodo con el cual pasó a la eternidad futbolera: El Atómico.

En Boca jugó entre 1941 y 1948. La huelga de futbolistas lo llevó al Genoa de Italia. Volvió para vestir la camiseta de Racing Club. Regresó a la Ribera en 1955, convirtiéndole un gol muy recordado a River Plate.

En Boca Juniors marcó 112 goles 208 partidos. Mario Boyé falleció el 21 de julio de 1992.

 

7 DELFIN BENITEZ CACERES: 108 goles

El Machetero. Paraguayo, petiso y goleador. Llegó a Boca Juniors en 1932, escapando de la Guerra del Chaco.

Nacio en Asunción, el 24 de septiembre de 1910. Formado en Libertad, donde pronto se mostró como un insider izquierdo de notable calidad. En la misma temporada de su debut se metió en el corazón del pueblo xeneize. Fue en el clásico ante River jugado el 30 de octubre de 1932, le marcó dos goles desde fuera del área que permitió a Boca derrotar 2 a 1 al River de Bernabé.

Formó un terceto maravilloso junto a Francisco Varallo y Roberto Cherro. El guaraní marcó 108 goles en 162 partidos jugados entre 1932 y 1938.

Delfín Benítez Cáceres falleció en Caracas, el 8 de enero de 2004.

 

8 SERGIO DANIEL MARTINEZ: 87 goles

Manteca. El goleador del barrio La Comercial. Uruguayo y goleador en un tiempo donde los campeonatos le fueron esquivos a Boca Juniors.

Nació en Montevideo el 15 de febrero de 1969. Debutó en Defensor Sporting, donde pasó a Peñarol de Montevideo. Sin mucha pompa llegó a Boca Juniors en junio de 1992. Pronto se reveló como un goleador sensacional. Fundamental en el equipo campeón del Apertura, dirigido por su compatriota Oscar Washington Tavarez.

Puntero derecho, pero con rotación en todo el frente de ataque. Vistió la azul y oro entre 1992 y 1997, señalando 87 goles en 164 partidos oficiales.

 

9 GUILLERMO BARROS SCHELLOTO: 86 goles

El Mellizo. Un delantero especial. Amado por propios y odiado por rivales. Nació en La Plata, el 4 de mayo de 1973. Hermano mellizo de Gustavo, con quién compartió gran parte de su carrera profesional.

Debutó en Gimnasia y Esgrima La Plata en 1991. Pronto se mostró como un delantero de una gran calidad. Enorme definidor. Pretendido por los grandes, en 1997 pasó a Boca Juniors junto a su hermano. En ese momento, comenzó un ciclo que duró 10 años.

En ese tiempo formó una dupla de ataque memorable junto a Martín Palermo. Jugó 300 partidos, marcando 86 goles.

 

10 CALOMINO: 82 goles

En vida fue Pedro Bleo Fournol, pero pasó a la historia como Calomino, apellido de su familia adoptiva.

Nació el 13 de marzo de 1892 en Buenos Aires. Comenzó a jugar en los baldíos desparejos del puerto porteño, en el actual Puerto Madero. Wing derecho, patentó una jugada para la historia: la bicicleta.

Debutó con la azul y oro en 1911. Desde ese momento, hasta su retiro en 1924, fue el ídolo de la hinchada xeneize, que desde las tribunas gritaba “Calumin…Calumin“.

En su carrera disputó 180 partidos, marcando 82 goles. Una particularidad: no toleraba los botines. Siempre jugó con zapatillas de lona.

Calomino falleció el 12 de enero de 1950.

ldt 1923 calomino

 

 

 

 

 

 

Comentarios

comentarios