NESTOR EDGARDO SICHER

1858

Rafael Calzada. Sur del conurbano. Un sol que pega de lleno. Una linda recepción con sanguchitos y gaseosas. Un grande. Vistió en silencio camisetas pesadas en sus peores momentos: Lanús, Racing Club y Chacarita Juniors. Tiene historias para contar. Prendimos el grabador y lo escuchamos. Néstor Sicher, el del gol que le permitió a Racing volver a Primera en 1985. Un personaje lindo…

Por Carlos Aira

 

¡Pero estás igual! El mismo bigote de siempre. Los rulos. Pareciera que el tiempo no pasó para Néstor Sicher.
¡Pero estás igual! El mismo bigote de siempre. Los rulos. Pareciera que el tiempo no pasó para Néstor Sicher.

“En éste momento tengo dos actividades. Desde hace 18 años trabajo en la Municipalidad de Almirante Brown. En un primer momento dedicado al deporte, pero desde hace tiempo en una oficina solucionando problemáticas relacionadas con la tercera edad. Por otro, estoy a cargo de la escuelita de fútbol del Club Claypole. Es un trabajo hermoso, que encima reditúa más que el municipal. El año pasado logré que los chicos conocieran la Bombonera. Los llevé a ver Lanús-Arsenal. Donde nunca tuve suerte fue cuando Racing estuvo gerenciado. Nunca me permitieron llevar a los pibes al Cilindro. Pensar que cuando me invitaron a la fiesta del centenario, por delicadeza, envié una carta a Blanquiceleste agradeciéndoles…”

 

LA DURA TAREA DE HACER RESURGIR A LANUS

Joya del archivo: ¡Sicher sin bigote!. Junto al Loco Sánchez, arquero de la Primera. Debutaría en 1978 en una fea etapa del grana
Joya del archivo: ¡Sicher sin bigote!. Junto al Loco Sánchez, arquero de la Primera. Debutaría en 1978 en una fea etapa del grana

“Arranqué en Club Atlético Lanús. Año 1972. Siempre fue un club hermoso. Cuando era infantil, tenía diez años, nos llevaron a un torneo interprovincial en Necochea. Son cosas inolvidables. Aparte, siempre brindó posibilidades a los chicos del club. Pibes de 17 y 18 años”

“A mi me tocó la peor época del club. En 1977 yo jugaba en Tercera. En Primera estaba como técnico José María Silvero, que trajo cuarenta jugadores y fundió el club. Era toda gente grande, como Carlos Pachamé o Ramón Aguirre Suárez. ¡Me mataban en las prácticas! Pachamé le hizo juicio al club y hubo que poner bandera de remate, y no es una forma de decir. En ese momento trabajaba como administrativo en el club y lo llegue a ver. Como no ganaba mucho con el fútbol profesional, laburaba en la sede. Recuerdo que los viernes por la tarde me mandaban a buscar el boletín oficial de AFA”.

El equipo granate campeón del torneo de la C 1981: Acuña, Perassi, De Freitas, Cerdán, Lodico y Sicher. Abajo: Héctor Enrique, Nigretti, Ramón Enrique, Crespín y Attadía.
El equipo granate campeón del torneo de la C 1981: Acuña, Perassi, De Freitas, Cerdán, Lodico y Sicher. Abajo: Héctor Enrique, Nigretti, Ramón Enrique, Crespín y Attadía.

“En 1978 descendimos a la Primera C. Lanús en la C. ¿Sabés lo que fue jugar contra Piraña, General Lamadrid o Defensores de Cambaceres? La cancha de Cambaceres parecía de arena movediza. ¡Una cosa de locos! Pero en 1981 subimos con un equipo de chicos del club – como siempre – con un aporte fundamental como fue Juan Manuel Guerra como técnico. Un fenómeno. Vino en 1980. Limpió lo que tenía que limpiar y después confió en nosotros”

Yo digo que fui parte de la reconstrucción de Lanús. Jugamos muchos años, no cobramos casi un mango y le dimos aire a los dirigentes que formaron el club hoy. Muchachos como Juan Antonio Crespín – compadre mío – , José Perassi, Juan José Sánchez. Muchos jugadores que le dimos mucho al club. Recuerdo a los tres hermanos Enrique. Sobre todo Ramón, que era un fenómeno, que increíblemente nunca jugó en Primera División”.

El equipo granate campeón del torneo de la C 1981: Acuña, Perassi, De Freitas, Cerdán, Lodico y Sicher. Abajo: Héctor Enrique, Nigretti, Ramón Enrique, Crespín y Attadía.
El equipo granate campeón del torneo de la C 1981: Acuña, Perassi, De Freitas, Cerdán, Lodico y Sicher. Abajo: Héctor Enrique, Nigretti, Ramón Enrique, Crespín y Attadía.

El Viejo Guerra fue un tipo maravilloso. Siendo entrenador de Brown de Adrogué me ofrecieron jugar un amistoso contra el Vélez de Bianchi. Ellos se preparaban para la final de la Copa Libertadores. Teníamos un lindo equipo, con algunos ex compañeros míos como Juan José Sánchez, Salvador Azerrad, Horacio Attadía. Acepto y jugamos. Nos metieron ocho goles. Al otro día me llamó a casa Juan Manuel. Quería hablar conmigo. Atiendo y me dice: – – Néstor, ¿Cómo vas a jugar ese amistoso? ¿Para que te sirvió? Ni a usted ni sus jugadores. Usted tiene que jugar con los equipos de su división o una menor, para motivarlos. ¡Que tipo bárbaro! ¡Me llamó a casa para darme un consejo!”

En 1984 Lanús peleó el ascenso. En la foto, formado antes de enfrentar a Racing en la vieja cancha de madera granate.
14 de abril de 1984. Lanús recibió a Racing. Fue el año del escándalo con el árbitro Emilio Misic. Sicher fue un referente de aquel equipo.

“En 1984 estábamos para ascender, pero tuvimos al problema con Emilio Misic. Semifinal del octogonal de ascenso. Misic terminó el partido ante Racing siete minutos antes del tiempo reglamentario. Teníamos a Ramón Cabrero como entrenador. Un tipo bárbaro. Parecía un jugador más. Quiero remarcar algo. Lanús es un club hermoso. Me encanta. Me hace bien saber que me tienen en cuenta por todo lo que le dimos aquel grupo de jugadores”.

 

BIENVENIDO SICHER AL MUNDO RACING

IDENTIKIT DE NESTOR SICHER. Nació en Claypole, el 29 de agosto de 1960. Profesional desde 1978, jugó en Lanús hasta diciembre de 1984. Logró el título de Primera C 1981. Con el Grana en la B jugó 83 partidos y marcó 3 goles. En 1985 pasó a Racing. En la Academia jugó 42 partidos, marcando el histórico gol de regreso a la "A". Entre 1986 y 1988 jugó 7 partidos con Gimnasia Esgrima La Plata en Primera A. Entre 1988 y 1991 vistió la camiseta de Chacarita Juniors en la B Metropolitana Entre 1991 y 1994 jugó en Brown de Adrogué, en Primera C.
IDENTIKIT DE NESTOR SICHER. Nació en Claypole, el 29 de agosto de 1960. Profesional desde 1978, jugó en Lanús hasta diciembre de 1984. Logró el título de Primera C 1981. Con el Grana en la B jugó 83 partidos y marcó 3 goles. En 1985 pasó a Racing Club. En la Academia jugó 42 partidos, marcando el histórico gol de regreso a la “A”. Entre 1986 y 1988 jugó 7 partidos con Gimnasia y Esgrima La Plata en Primera A. Entre 1988 y 1991 vistió la camiseta de Chacarita Juniors en la B Metropolitana Entre 1991 y 1994 jugó en Brown de Adrogué, en Primera C.

“Llegué a Racing Club con todas las expectativas y una alegría enorme. Me recomendó un ayudante de Agustín Cejas que seguía a Lanús, porque en 1984 nosotros jugábamos contra el próximo rival de la Academia. Me trae Juan D´Stéfano. Estaba en la sede de Lanús cerrando la compra de Horacio Attadía, me ve y pregunta: ¿Querés ir a Racing? – ¡Claro! – ¿Y porqué?. Me midió. Era bicho. Pero yo fui a préstamo. Es el día de hoy que aún no sé porqué fui a préstamo”

“El club no estaba bien, ni mucho menos. La cancha estaba semi-clausurada. Pero yo no miré esas cosas. Decía: ¡Estoy en Racing! Estaba en otro mundo. Entrenaba en Obras Sanitarias, era otra cosa. Yo acostumbrado a jugar en el ascenso, así que la presión – por personalidad – no la sentí. Lo que me di cuenta era la dimensión que tenía todo en Racing. Cuando echaron a Cejas nos tuvimos que ir escondidos de la cancha. Todas las semanas cambiábamos de hotel de concentración porque la directiva no pagaba. Eso si, jamás dejamos de concentrarnos”.

23 de febrero de 1985. Debut de Néstor Sicher con la camiseta de Racing Club. Empate 0 a 0 ante All Boys.
23 de febrero de 1985. Debut de Néstor Sicher con la camiseta de Racing Club. Empate 0 a 0 ante All Boys.

“El equipo no andaba. No ganábamos. Perder dos partidos seguidos era una catástrofe. Me acuerdo la cara de desesperación de los dirigentes. Según ellos habían traído lo mejor de la B para ascender. Una vez sola vino la Barra. La verdad, tuvimos un diálogo duro pero con respeto. Víctor Longo salió a copar la parada y ahí creí que se armaba. Pero no, teníamos un plantel bárbaro en lo humano”.

“Tuve un compañero excepcional al cual siempre recuerdo: el Pampa Félix Orte. Un tipo de-pri-me-ra. Viajé todo el año con él. Transmitía alegría. Siempre jodiendo, levantando el ánimo. Tuve una terrible con él. Paso por su casa en Lomas para ir a concentrar. Cuando llego se largó una tormenta bárbara. En esa época, la Avenida Pavón e Irigoyen se inundaban.

Tapa de El Gráfico junto a su gran amigo Félix Orte.
Tapa de El Gráfico junto a su gran amigo Félix Orte.

Cenamos en su casa. Hizo unos churrasquitos. Un poquito de vino blanco que a él le gustaba. Un postrecito. Cuando le digo de irnos, me dice: ¿Cómo vamos a ir si está todo inundado?. Me hizo llamar al hotel para explicar lo que sucedía y decirles que no podíamos ir. Hablo con Agustín Cejas, le explico, y me dice: tienen que concentrar. El Pampa no quería ir. Le digo: Pampa, yo voy caminando si es necesario. Lo convencí. No sabés las vueltas que tuvimos que dar para llegar. Fuimos por Gerli, arriba del puente, una cosa increíble. Cuando llegamos al hotel, Cejas nos esperó con la cena. ¿Que le íbamos a decir? ¿Que habíamos comido? No sabés…mitad de entrada y mitad de cena. Después tuvimos que caminar diez cuadras para bajar la comida“.

“Un día estábamos concentrados y faltaba Félix. Apareció con pantalones cortos y unos zapatos feos, rojos, con tacos, que eran de Walter Fernández. Caminaba como una vedette. Nos moríamos de risa. Aparte, buen tipo. Un loco lindo”.

Racing modelo 1985. El equipo de la Academia que regresó a Primera.
Racing modelo 1985. El equipo de la Academia que regresó a Primera. Arriba: Pavón, Longo, Cordero, Wirtz, Costas y Sicher. Abajo: Ortiz, Colombatti, Olivera, Orte y Walter Fernández.

“Para el ascenso fue fundamental la llegada de Coco Basile. Antes lo tuvimos a Cayetano Rodríguez. Un loco por el fútbol. Nos hacía ver videos de Holanda 1974. Transpiraba en la charla técnica. Se emocionaba. No teníamos jugadores para lo que quería. Cuando llegó Coco fue clarísimo: Hagamos la sencilla. Bien paraditos en el fondo y tírensela a los de arriba que ellos definan los partidos. No nos compliquemos. Un genio. No inventó nada. 4-3-3 y cada uno sabía muy bien lo que debía hacer. Su voz, su personalidad, su respeto y una idea: a este tipo no le puedo fallar“.

La estampa de Sicher vistiendo la camiseta de la Academia. Año 1985.
La estampa de Sicher vistiendo la camiseta de la Academia. Año 1985.

“Fueron fundamentales los cuarenta días de concentración en Ezeiza durante el octogonal. Salvo el segundo partido ante Banfield, que terminamos pasando por mejor ubicación en la tabla, fue un equipo imbatible. Recuerdo que luego de perder con Banfield, fuimos a cenar a Ezeiza. El Coco nos sentó y nos motivó como nunca. El equipo demostró lo que tenía que haber demostrado durante todo el año”.

“En la final contra Atlanta, durante el primer tiempo, me iba para el segundo gol cuando me cruzó el negro Millicay. Me partió la mandíbula. Le digo al Coco de salir en el entretiempo. Me dice que ni muerto“.

Otra tapa de El Gráfico. Mítica. El grito para todos los tiempos. 27 de diciembre de 1985. Su gol significó un ascenso.
Otra tapa de El Gráfico.  El grito para todos los tiempos.

“Mi caso fue llamativo. Hice un gol simbólico. Creí que continuaría. Después del ascenso tuve que volver a Lanús. La opción por mi pase era altísima: 100.000 dólares. Terminé peleándome con los dirigentes granates y la verdad fue que la dirigencia de Racing no quiso comprarme. Siempre recuerdo que en los primeros días de enero tenía que cobrar el dinero del último partido ante Atlanta. Voy a la Ciudad Deportiva de San Lorenzo donde Racing estaba jugando un amistoso. Entro al vestuario y me mira Rogelio Domínguez, el nuevo entrenador, con una cara que jamás olvidaré. Me sentí sapo de otro pozo. Me mandé de inocente. Salí del vestuario, un dirigente me dio el dinero, y me di cuenta que no tenía más nada que hacer en Racing”.

 

LANUS – GIMNASIA LA PLATA – CHACARITA JUNIORS – BROWN DE ADROGUE

Una camiseta pesada. Chacarita Juniors 1991. B Metropolitana. Problemas con la barra y el peligro de irse a la C.
Una camiseta pesada. Chacarita Juniors 1991. B Metropolitana. Problemas con la barra y el peligro de irse a la C.

“A la semana del ascenso, estaba entrenando en Lanús. Con la mandíbula rota y siendo uno más del plantel. Me di cuenta que se me había escapado la gran oportunidad. Me recuperé de la mandíbula y hago fútbol contra Atlanta en reserva. ¡Lo que me puteaban los plateístas de Atlanta! Me gritaban: ¡Mirá donde terminaste, fracasado! ¡Si les había hecho el gol  hace dos meses para ascender!. Yo humilde. Si fuera otro, ni de casualidad jugaba en reserva”.

“En Lanús me dijeron que busque club. Surgió la posibilidad de jugar en Primera División en Gimnasia y Esgrima La Plata. El entrenador era el uruguayo Luis Garisto, y ya tenía los dos laterales. Así que iba a alternar, pero no quería jugar Nacional B. En diciembre, yo valía 100.000 dólares. Seis meses después, me transfirieron a Gimnasia por 20.000 dólares. 

“Lindo club Gimnasia. Una hinchada increíble. Recuerdo que metí un gol en reserva contra Estudiantes en 1 y 57. La tribuna, que ya estaba repleta, se venía abajo. Una locura”.

Cuando jugar en Chacarita Juniors era una situación de alto riesgo.
Cuando jugar en Chacarita Juniors era una situación de alto riesgo.

“Luego pasé a Chacarita Juniors. El club estaba arruinado. Teníamos jugadores importantes para la B Metro: Beto Pascutti, Carlos Ischia, Montemurro, Lugo, Gnoffo. Pero nos fue muy mal. Un desastre. Un equipo bárbaro y terminábamos peleando bien abajo. Chaca era la malaria total“.

“En Chaca me asusté en serio. Ahí me comí la apretada más importante de mi carrera. Fue te-rri-ble. Vino la barra y encararon mal. Fue un lunes luego que perdimos 4-1 con Témperley en cancha de Banfield. Nos estábamos cambiando y empujaron la puerta. Cada carita. Muy pesaditos. Quiso reaccionar Caruso Lombardi, y lo callaron mal. El vestuario de Chacarita Juniors era un pasillo enorme. Lo taparon. No había forma de zafar. Los mandaron de la Subcomisión de Fútbol, que años atrás llevaban la hinchada”.

Sicher hoy. Trabajando con los pibes del Club Claypole.
Sicher hoy. Trabajando con los pibes del Club Claypole.

“Finalicé mi carrera en Brown de Adrogué. Lindo club. Después agarré como entrenador y más adelante como ayudante de Cristófano. Siempre recuerdo la campaña de 2000, que perdimos un ascenso increíble al Nacional B. Fue ante Sarmiento de Junín. Ganábamos 1 a 0 en cancha de Temperley. Lunatti dio seis minutos de adicional y nos lo dieron vuelta. Me acordé de aquella tarde de Emilio Misic”.

 

 

 

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