Hubo un día que…

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El fútbol argentino tuvo fechas únicas. De quiebre. Jornadas irrepetibles porque lo sucedido nunca antes había pasado. Xenen te invita a recorrer algunas de esas fechas. Las hay duras y maduras – pero sin dudas  emblemáticas – para dar cuenta de la historia del fútbol argentino.

Por Carlos Aira

 

30 de octubre de 1921. El equipo argentino que derrotó 1 a 0 a Uruguay, logrando el primer campeonato Sudamericano.
30 de octubre de 1921. El equipo argentino que derrotó 1 a 0 a Uruguay, logrando el primer campeonato Sudamericano.

Hubo un día qué. La rica historia de nuestro fútbol está llena de hitos. Momentos irrepetibles. Quiebres. Desde que comenzaron a disputarse campeonatos organizados, la competitividad de los mismos marcó una tendencia. ¿Donde podríamos marcar ese primer mojón histórico? ¿En la etapa de Alumni? ¿En la aparición del Racing de Academia? Tal vez el primer mojón lo deberíamos hallar en el gran triunfo que significó la obtención del Sudamericano 1921 disputado en Buenos Aires.

El rosarino Julio Libonatti fue el autor del gol en la final ante Uruguay. Un mito de su tiempo. Fue el primer futbolista nacional transferido al Calcio italiano.
El rosarino Julio Libonatti fue el autor del gol en la final ante Uruguay. Un mito de su tiempo. Fue el primer futbolista nacional transferido al Calcio italiano.

Llamado Sudamericano en aquellos días, la actual Copa América es el torneo de selecciones más antiguo del mundo. Instaurado en 1916 en el marco del festejo del centenario de nuestra independencia, hacia 1921 había adquirido una gran relevancia popular. Nuestro país nunca lo había obtenido, siendo Uruguay quien acaparó las conquistas. En aquel año nos tocó organizar el torneo, con la presencia de Brasil, Paraguay y los Charrúas. El estado de Sportivo Barracas, inaugurado en mayo del año anterior, se llenó en cada presentación del certamen.

La tribuna oficial de Sportivo Barracas. Inaugurado el 25 de mayo de 1920, durante una década será un ámbito fundamental de nuestro fútbol. Allí se disputó la final del sudamericano.
La tribuna oficial de Sportivo Barracas. Inaugurado el 25 de mayo de 1920, durante una década será un ámbito fundamental de nuestro fútbol. Allí se disputó la final del sudamericano.

Finalmente, el 30 de octubre de 1921 se jugó la fecha final. Argentina y Uruguay. Ganamos 1 a 0, gol de Julio Libonatti. El festejo fue enorme. Impresionante. ¿No me creen?. En Héroes de Tiento (Ediciones Fabro) se puede leer: “Cuando el árbitro brasileño Pedro Santos finalizó el partido, la multitud invadió el campo de juego. Todos los futbolistas, argentinos o uruguayos, fueron alzados y aclamados. Empapados en transpiración, fueron un trofeo del pueblo futbolero. Diez mil hinchas protagonizaron una procesión que se inició en Avenida Vélez Sarsfield. La inimaginable caravana siguió por Entre Ríos, Avenida de Mayo, San Martín, dobló por Florida hasta la esquina con Cangallo. Allí se hospedó nuestro equipo.  El fútbol ya era una pasión popular rayana a la locura”. 

El primer título internacional de la Selección Argentina.

 

HUBO UN DIA QUE ARGENTINA GANÓ EN EUROPA

El equipo de Boca Juniors formado en la vieja cancha de madera, previo a la larga gira europea.
El equipo de Boca Juniors formado en la vieja cancha de madera, previo a la larga gira europea.

En diciembre de 1924 la Comisión Directiva de Boca Juniors, encabezada por su presidente Manlio Anastasi, aceptó realizar una gira por Europa por tiempo indeterminado. La empresa era compleja, sobre todo porque nunca un equipo argentino había cruzado el océano.

 

5 de febrero de 1925. Histórico. En Europa gana Argentina. Celta de Vigo 1 - 3 Boca Juniors.
5 de febrero de 1925. Histórico. En Europa gana Argentina. Celta de Vigo 1 – 3 Boca Juniors.

Finalmente, el jueves 5 de febrero de 1925 se disputó el primer partido en el cual un equipo argentino participó en suelo europeo. El rival de Boca Juniors fue el Celta de Vigo. La expectativa en Argentina fue electrizante. En Héroes de Tiento dice: “En nuestro país la expectativa fue enorme. La diferencia horaria con la península era de cuatro horas y cuarto. Con bombos y platillos, Crítica anunció que las incidencias del partido se irían reflejando en un pizarrón instalado en Avenida Almirante Brown 1372, donde se ubicaba el negocio de fotografía de la familia Riva. A las once de la mañana, más de dos mil hinchas, desbordados por la ansiedad, se apiñaron en Brown y Lamadrid esperando novedades desde Vigo”

Finalmente, ganaron los xeneizes 3 a 1, siendo Antonio Cerroti, Carburín, el autor del primer gol nacional en el viejo mundo.

 

HUBO UN DIA EN EL CUAL EL FUTBOL SE HIZO FORMALMENTE PROFESIONAL

Mítica portada de El Gráfico, edición 620, dando cuenta del comienzo del profesionalismo.
Mítica portada de El Gráfico, edición 620, dando cuenta del comienzo del profesionalismo.

El fútbol siempre fue profesional. Per sé. En los años veinte, con el ingreso masivo de las clases populares al mundo del fútbol, junto a las grandes recaudaciones, la situación se hizo insostenible de mantener. Épocas de apariencias. De amateurismo marrón.

En 1931 llegó el quiebre. En abril los futbolistas iniciaron una huelga. El reclamo era la libertad de acción. Los futbolistas se organizaron. Hugo Settis y Juan Scursoni fueron sus referentes. Armaron una medida de fuerza en medio de la dictadura. Fueron recibidos por el General José Félix Uriburu. 7 de mayo. La situación ya era imposible de sostener. Una semana mas tarde, los clubes realizaron una asamblea dando comienza a la Liga Argentina de Football. Fue el comienzo de una nueva etapa.

Los medios dieron cuenta de la nueva etapa.
Los medios dieron cuenta de la nueva etapa.

Dieciocho clubes dieron comienzo a la nueva etapa: Racing Club, Independiente, Boca Juniors, River Plate, San Lorenzo de Almagro, Huracán, Atlanta, Chacarita Juniors, Platense, Lanús, Quilmes, Talleres de Escalada, Vélez Sarsfield, Argentinos Juniors, Ferro Carril Oeste, Tigre, Estudiantes y Gimnasia Esgrima La Plata. Sportivo Barracas decidió no ser parte de la nueva etapa. Lo pagó caro. El resto de los clubes no fueron ni invitados a la nueva etapa y participaron del campeonato de la Asociación Argentina Amateurs 1931, que ganó Estudiantil Porteño.

Con el profesionalismo, llegaron las primeras grandes transferencias. Carlos Peucelle pasó de Sportivo Buenos Aires a River Plate por una pequeña fortuna: 10.000 pesos.
Con el profesionalismo, llegaron las primeras grandes transferencias. Carlos Peucelle pasó de Sportivo Buenos Aires a River Plate por una pequeña fortuna: 10.000 pesos.

En esos días finales de mayo la actividad de los clubes fue intensa. Febriles. La necesidad de la gran contratación que justifique el profesionalismo. Los equipos con mayor poderío económico hacen gala del mismo. Los equipos chicos comienzan a perder a sus cracks. Racing contrató a Juan Bottaso, el arquero de la selección, figura de Argentino de Quilmes. Boca Juniors hace lo mismo con Pancho Varallo, el goleador del Gimnasia campeón. Pero el molde lo rompe River Plate: 10.000 pesos, una fortuna, por Carlos Desiderio Peucelle, el crack  de Sportivo Buenos Aires.

31 de mayo de 1931. Primera jornada profesional. El equipo de Boca que igualó ante Chacarita Juniors 0 a 0.
31 de mayo de 1931. Primera jornada profesional. El equipo de Boca que igualó ante Chacarita Juniors 0 a 0.

El domingo 31 de mayo amaneció lluvioso. Frío y ventoso. Primera fecha profesional. En la Boca, futuro campeón de la temporada, recibió a Chacarita Juniors. Igualaron 0 a 0. Esa misma tarde, River derrotó a Atlanta. El Estudiantes de Los Profesores goleó 3 a 0 a Talleres de Escalada. Ferro venció 2 a 0 a Argentinos Juniors. Gimnasia venció 2 a 1 a Lanús de visitante. Platense derrotó 1 a 0 a Vélez. Huracán goleó 4 a 0 a Quilmes en el Sur y San Lorenzo venció 4 a 2 a Tigre. El clásico de Avellaneda debió esperar hasta enero del año siguiente.

 

HUBO UN DIA QUE ARGENTINA FUE HUMILLADA EN UN MUNDIAL

Federico Vairo le pega a la pelota con bronca. Los checoslovacos festejan. Seis goles. Una derrota que cambió el fútbol argentino.
Federico Vairo le pega a la pelota con bronca. Los checoslovacos festejan. Seis goles. Una derrota que cambió el fútbol argentino.

Hasta esa tarde éramos los campeones morales del fútbol. Los mejores. No teníamos corona por el simple hecho que no nos interesaba aquello de las coronaciones. Cuna de grandes. Históricos vencedores de los bicampeones uruguayos. Maestros del mundo. ¡Hasta Italia necesitó de nuestras figuras para consagrarse en 1934!.

Nuestro seleccionado obtuvo en 1957 el Sudamericano de Lima. Lo hizo con un fútbol rayano a la perfección. Una delantera mítica: Corbatta, Maschio, Angelillo, Sívori y Cruz. El súmmun del fútbol.

Los tres carasucias de Lima que no viajaron a Suecia por ser parte del Calcio: Humberto Maschio, Valentín Angelillo y el genial Enrique Omar Sívori.
Los tres carasucias de Lima que no viajaron a Suecia por ser parte del Calcio: Humberto Maschio, Valentín Angelillo y el genial Enrique Omar Sívori.

Pero todos sabemos que la dicha no es eterna. En 1958, Humberto Maschio, Valentín Angelillo y Enrique Omar Sívori decidieron vender sus goles y gambetas al calcio italiano. Por disposición de entonces, los futbolistas que pertenecían a entidades del exterior, no fueron convocados al seleccionado. Los reemplazos no estuvieron a la altura. Ni Ludovico Avio, de Vélez Sársfield; tampoco ese reo porteño que fue Beto Menendez. Mucho menos un bronce como Ángel Labruna, que llegó al Mundial con casi cuatro décadas.

Pipo Rossi corre al Checoslovaco, pero no tiene forma de alcanzarlo. Una derrota que caló durísimo.
Pipo Rossi corre al Checoslovaco, pero no tiene forma de alcanzarlo. Una derrota que caló durísimo.

Argentina arrancó el mundial con derrota ante Alemania Occidental. La dinámica germana arrasó a un mediocampo en el cual Pipo Rossi, con casi 15 años de fútbol profesional en el lomo, corría flechas rubias con un alambre de cobre en la cintura para calmar el dolor del lumbago. En el partido definitorio, los checoslovacos nos pasaron por encima. Así de simple. ¿Amadeo Carrizo se comió tres goles? Se lo criticó más por su personalidad que por su actuación. Un tal Vaclav Hovorka nos metió tres goles y mandó cincuenta años de historia de nuestro fútbol al diván. Después de aquel 1-6 ante los checoslovacos ya nada será igual. Murió el lirismo. Nació el tacticismo.

 

HUBO UN DIA QUE UN EQUIPO CHICO SE CONSAGRO CAMPEÓN

6 de agosto de 1967. El equipo de Estudiantes que goleó 3 a 0 a Racing y se consagró campeón del Metropolitano de aquel año. El primer equipo chico en gritar campeón.
6 de agosto de 1967. El equipo de Estudiantes que goleó 3 a 0 a Racing y se consagró campeón del Metropolitano de aquel año. El primer equipo chico en gritar campeón.

Desde que se implementó el Profesionalismo hasta 1967 ningún equipo chico había logrado consagrarse campeón. Hubo muy serios intentos. Gimnasia Esgrima La Plata fue despojado en 1933. Banfield fue el Campeón Moral de 1951, en aquellas finales ante Racing. El Lanús de 1956 y Argentinos Juniors modelo 1960 intentaron llegar al título por el camino del buen juego, pero ninguno pudo consagrarse.

 

Osvaldo Zubeldía fue fundamental para que Estudiantes lograra el título.
Osvaldo Zubeldía fue fundamental para que Estudiantes lograra el título.

El título de Estudiantes de La Plata nació en Villa Crespo. Porque Osvaldo Zubeldía puso en práctica todo lo que tenía en su mente con un buen equipo de Atlanta que a comienzos de la década del sesenta mostraba que el fútbol ya no era sólo inspiración.

1967 fue un año especial. Por decisión de Valentín Suárez – interventor de AFA – el año se dividió en dos torneos. Metropolitano y Nacional. El Metro se jugó por zonas. Dos clasificados y una final. Racing y Estudiantes fueron los mejores por la Zona A. Dos estilos muy diferentes. Racing, pendiente de la Libertadores, jugó al tranco el torneo. Los Pinchas en cada partido fortalecían su idea. Racing llegó cómodo a las finales, pero tocado en nombres. Juan José Pizzuti recurrió a suplentes. Estudiantes llegó a la final luego de derrotar a Platense en un partido increíble.

El 6 de agosto de 1967, Racing y Estudiantes se vieron las caras en el Gasómetro. Racing tenía gloria. Los muchachos de Zubeldía estaban hambrientos de ella y fueron quienes ganaron. Golearon 3 a 0, con tantos de Raul Madero, Juan Ramón Verón y Felipe Ribaudo.

Nacía una nueva era. A partir de 1967, una docena de equipos que jamas soñaron con títulos, dieron inolvidables vueltas olímpicas.

 

HUBO UN DIA QUE UN EQUIPO ARGENTINO FUE CAMPEON DEL MUNDO

Montevideo. 4 de noviembre de 1967. Juan Carlos Cárdenas. El Chango. Un zurdazo y a cobrar. Racing Club campeón del Mundo. El primero en la historia de nuestro fútbol.

Tarde de gloria para el fútbol argentino. Miércoles 4 de noviembre de 1967. Racing formado antes de enfrentar al Celtic. El zurdazo del Chango...
Tarde de gloria para el fútbol argentino. Miércoles 4 de noviembre de 1967. Racing formado antes de enfrentar al Celtic. El zurdazo del Chango…

Juan José Pizzuti asumió la dirección técnica de la Academia a mediados de 1965. El equipo iba último en la tabla. Ubicó las piezas en su justo lugar y el resultado fue un equipo histórico. La hinchada lo recibió con un cantito eterno: “Y ya lo ve…Y ya lo ve…es el Equipo de José“. Campeón 1966. Invicto en 39 partidos. Un equipo que se sabía de memoria: Cejas; Martín, Perfumo, Basile y Panadero Díaz; Mori, Rulli, Bocha Maschio; Martinoli, Cárdenas y Juan José Rodríguez.

El Bocha Humberto Dionisio Maschio. Un crack inmenso que volvió a Racing para ser consagrarlo campeón del Mundo. El primer titulo del mundo para nuestro país.
El Bocha Humberto Dionisio Maschio. Un crack inmenso que volvió a Racing para ser consagrarlo campeón del Mundo. El primer titulo del mundo para nuestro país.

El Equipo de José asumió la Copa Libertadores de 1967 como su gran compromiso. Veintitres partidos necesitaron para ganar el torneo continental, incluidas tres finales durísimas ante Nacional de Montevideo. Independiente había logrado la Copa en 1964 y 1965. En ambas oportunidades cayeron en la final intercontinental ante el Internazionale de Helenio Herrera.

La Academia debía enfrentar al Celtic Glasgow, quienes derrotaron al Inter en la final europea. Los escoceses fueron el primer equipo británico campeón de la actual Champions League. La tensión fue en aumento. Estaba patente el recuerdo del partido Inglaterra-Argentina en la Copa del Mundo 1966. El affaire Rattín. Los piratas gritándonos Animals.

Coco Basile expulsado en el Centenario. Fue más que un partido de fútbol.
Coco Basile expulsado en el Centenario. Fue más que un partido de fútbol.

El primer partido se jugó en el Celtic Park de Glasgow. 18 de octubre. Si nosotros eramos los Animals, ellos no se quedaron atrás. Ochenta mil espectadores, cientos de petacas de whisky arrojadas al campo de juego y un triunfo local 1 a 0, gol de Billy Mc Neil. La revancha se disputó el 1 de noviembre en Avellaneda. Una piedra le partió la cabeza al arquero John Fallon. Ganaba la visita, Racing lo dio vuelta con goles de Raffo y Cárdenas.

John Fallon volará hasta el final de los días y nunca llegará. Argentina campeón junto a la Academia.
John Fallon volará hasta el final de los días y nunca llegará. Argentina campeón junto a la Academia.

El partido definitorio se jugó en la hostil Montevideo. veinticinco mil argentinos cruzaron el charco. Fue una batalla. Se jugó a muerte. A los once minutos del segundo tiempo, el zurdazo del Chango. Convirtió pocos goles con esa pierna. Pero metió el que valía. El que le permitió al fútbol argentino estar – por primera vez – en lo más alto del mundo.

 

HUBO UN DIA QUE ARGENTINA QUEDO FUERA DE UN MUNDIAL

Toscano Rendo igualó el partido ante Perú con un golazo sobre la hora. No alcanzó: quedamos afuera.
Toscano Rendo igualó el partido ante Perú con un golazo sobre la hora. No alcanzó: quedamos afuera.

En la Copa del Mundo 1966, el equipo argentino se fue de la cancha ungido en pasión nacional. Antonio Ubaldo Rattín, el árbitro pelado alemán, la reina y un chauvinismo exacerbado, como suele suceder en los mundiales.

Fueron tiempos intensos para el fútbol argentino. Surgían diversas expresiones futbolísticas de autor: el Racing de José, el Estudiantes de Zubeldía, el San Lorenzo de Tím, el Boca de Di Stéfano. Habiendo tan buenos equipos, ¿Porque Argentino no superó su eliminatoria mundialista de cara a México 1970?

Un racimo de peruanos festeja el segundo gol, convertido por Chumpitaz.
Un racimo de peruanos festeja el segundo gol, convertido por Chumpitaz.

Tal vez haya sido porque la AFA era un caos. Intervenida desde el golpe militar de 1966. A comienzos de 1969 el cargo de entrenador le fue conferido a Humberto Maschio, el Bocha de Racing, quién se había retirado de la práctica activa en diciembre de 1968. Sin experiencia previa, con una idea de juego que necesitaba mucho trabajo, el grupo mundialista no ayudó: Argentina debía enfrentar a Bolivia y Perú. Una lotería en la cual compramos el billete equivocado.

Comenzamos la serie jugando de visitante. Mal. Caímos en La Paz 3 a 1. En Lima, perdimos 1 a 0. Necesitábamos un milagro. Aldo Neri, interventor de AFA, despidió a Maschio y apostó a la experiencia de Adolfo Pedernera. En vano. En la Bombonera vencimos a Bolivia con un solitario penal convertido por Rafael Albrecht.

Decepción. Argentina no clasificó al Mundial México 1970. Lo vimos por televisión.
Decepción. Argentina no clasificó al Mundial México 1970. Lo vimos por televisión.

Domingo 31 de agosto de 1969. Partido definitorio. Había que jugarse la vida ante un equipo peruano moldeado por el brasileño Didí. Nombres como Chumpitaz, Challe, León, Teófilo Cubillas y Cachito Ramírez. Del toque credo y religión. No hubo nada que hacer. Fueron muy superiores. El golazo de Toscano Rendo sobre el final – una joya de la gambeta – sirvió para no perder. Parecía increíble, pero fue real: Argentina vio un mundial tan sólo por la tele.

 

HUBO UN DIA QUE UN EQUIPO DEL INTERIOR SE CONSAGRÓ CAMPEÓN

El equipo de Rosario Central campeón del Nacional 1971. El primer equipo del interior campeón del fútbol argentino.
El equipo de Rosario Central campeón del Nacional 1971. El primer equipo del interior campeón del fútbol argentino. Parados: Mario Killer, Norberto Menutti, Angel Landucci, Aurelio Pascuttini, Alberto Fanesi y Jorge González. Agachados: Ramón Bóveda, Carlos Aimar, Aldo Poy, Carlos Colman y Artemio Gramajo.

La fiesta terminó cuando el sol se hizo presente. En la noche del miércoles 22 de diciembre de 1971, Rosario vivió un sueño. Rosario Central, uno de los hijos dilectos de la ciudad, obtuvo el torneo Nacional. Luego de cuarenta años de profesionalismo porteño con invitados, uno de ellos se consagraba campeón de la primera división del fútbol argentino.

En 1931 no se profesionalizó el fútbol argentino, si no el fútbol porteño. Mismo camino siguió Rosario y Santa Fe. La prepotencia económica logró que a partir de 1939 se sumaran al campeonato porteño los equipos rosarinos más potentes. El fútbol de tierra adentro había perdido la batalla final. Buenos Aires se hizo cargo de la potestad del fútbol nacional.

Angel Landucci, símbolo de aquel equipo canalla, festeja el título. Victoria 2 a 1 sobre San Lorenzo. Central el primer equipo del interior campeón de primera división.
Angel Landucci, símbolo de aquel equipo canalla, festeja el título. Victoria 2 a 1 sobre San Lorenzo. Central el primer equipo del interior campeón de primera división.

Rosario Central había quedado a un paso de obtener el Nacional 1970. Cayó 2 a 1 en la final ante Boca Juniors en el estadio Monumental. Partido que se definió en tiempo suplementario. La revancha tardó casi un año en cobrarse.

1971 fue un año irregular. Durante gran parte del Metropolitano dirigió Angel Tulio Zoff. Durante el campeonato fue reemplazado por Angel Amadeo Labruna, quién comenzó el Nacional. Luego de una durísima derrota 5 a 1 ante San Lorenzo, Labruna renunció enfrentado con la Comisión Directiva. Tomó la posta Carlos Timoteo Griguol, quién tomó el equipo en forma interina. Luego de tres jornadas, la Comisión Directiva decidió contratar nuevamente a Angelito.

Domingo 19 de diciembre de 1971. La palomita más famosa del mundo mundial. Aldo Pedro Poy entra en la historia.
Domingo 19 de diciembre de 1971. La palomita más famosa del mundo mundial. Aldo Pedro Poy entra en la historia.

Clásico rosarino en semifinales. 19 de diciembre de 1971. Para la historia, el mítico gol del Aldo Pedro Poy, símbolo canalla hasta su última célula. Rosario Central nuevamente finalista. Esta vez el rival fue San Lorenzo de Almagro. El único equipo que le había propinado una derrota importante. La final se desarrolló en el Estadio de Parque de la Independencia. Héctor Scotta puso en ventaja al Ciclón apenas comenzado el partido. A los 17 minutos, Aldo Poy habilitó al santiagueño Artemio Gramajo, quién igualó. En el segundo tiempo, otra jugada de Poy finalizó en remate de Carlos Pato Colman, quién selló el 2 a 1 final.

Rosario Central, el primer equipo del interior que rompió la hegemonía del fútbol porteño.

 

HUBO UN DIA QUE ARGENTINA FUE CAMPEON DEL MUNDO

25 de junio de 1978. El sueño realizado: Argentina Campeón del Mundo.
25 de junio de 1978. El sueño realizado: Argentina Campeón del Mundo.

Lo que debiera ser uno de los momentos supremos en la historia de nuestro fútbol, será para siempre motivo de conflicto y debate. La dictadura cívico militar operó la Copa del Mundo para beneficio propio y de sus socios. FIFA miró hacia otro costado. El partido ante Perú será motivo de eterna sospecha. ¿Pero ese equipo de jugadores de fútbol no compitió ante similares en situación de ecuanimidad? ¿No fueron hijos de un pueblo futbolero que festejó en aquellos días – y con los años con la venda desatada – condenó y repudió a los genocidas?

Las manos enguantadas del policía sosteniendo la Copa del Mundo. Una imagen tétrica. La eterna sospecha.
Las manos enguantadas del policía sosteniendo la Copa del Mundo. Daniel Passarella, apenas la sostiene. Una imagen tétrica.

César Luis Menotti fue el padre del equipo. Asumió la conducción del seleccionado en octubre de 1974. Por primera vez, un técnico proponía un plan de trabajo metódico y ordenado para el equipo nacional. Se nutrió de muy buenos jugadores del interior. Potenció el ámbito local. Propuso una línea de juego a pesar de resultados que no se fueron dando, sobre todo en la serie de amistosos internacionales de 1977.

El grupo de Argentina fue el más difícil de todos. El llamado Grupo de la Muerte. En el primer partido superó a Hungría 2 a 1, goles de Leopoldo Jacinto Luque y Daniel Bertoni. Luego fue el turno de Francia. Otra victoria 2 a 1, tantos de Daniel Passarella y Luque. En el último partido de la fase, caímos 1 a 0 con Italia.

Uno de los puntos más altos del equipo nacional fue Ubaldo Matildo Fillol. Un arquero único. De los mejores del fútbol mundial de todos los tiempos.
Uno de los puntos más altos del equipo nacional fue Ubaldo Matildo Fillol. Un arquero único. De los mejores del fútbol mundial de todos los tiempos.

Segundos en la zona, el equipo debía dejar Buenos Aires y buscar un lugar en Rosario. En Arroyito, Argentina recibió un apoyo conmovedor. El primer rival fue Polonia. Victoria 2 a 0, con penal atajado por el Pato Fillol a Deyna.

Domingo 18 de junio. Clásico ante Brasil. Ambos equipos tuvieron miedo a una derrota que los dejaba afuera de la final. No hubo pequeñas sociedades ni jogo bonito. Otra vez Fillol. Esta vez tapándole un mano a mano descomunal a Roberto Dinamita.

El último partido de la segunda fase era ante Perú. La AFA acordó con la FIFA que Brasil-Polonía jugaran antes que Argentina-Perú. Cuando a las 21hs del miércoles 24 de junio de 1978, nuestro equipo salió al campo de juego de Arroyito, todo el país sabía que había que convertirle cuatro goles a los peruanos para llegar a la final de la Copa del Mundo.

Mario Kempes festeja uno de sus goles ante Perú. El partido de la duda eterna.
Mario Kempes festeja uno de sus goles ante Perú. El partido de la duda eterna.

No fueron cuatro goles. El partido terminó 6 a 0. La duda eterna. ¿Pasó algo extradeportivo aquella noche rosarina? Los que abogan la teoría del si plantean mil conjeturas. Incluida la alta política continental. Otros recuerdan el remate del Coyote Muñante en el palo apenas comenzado el partido que pudo significar la apertura del marcador para los peruanos. Pasados casi cuatro décadas, las dudas golean a las certezas.

Mario Kempes en un afiche eterno del fútbol argentino. Goleador del certamen, vital en la final con dos goles.
Mario Kempes en un afiche eterno del fútbol argentino. Goleador del certamen, vital en la final con dos goles.

Y llegó el Día D. 25 de junio de 1978. Lluvioso. Invernal. Enfrente, Holanda. Sin Johann Cruyff, no dejaba de ser un rival de temer. Fue un partido cambiante. Mario Kempes abrió el marcador en el primer tiempo. La segunda etapa fue toda naranja. A los 38 minutos igualó Dirk Nanninga. Sobre la hora, un remate de Robert Rensenbrink golpeó el palo izquierdo de Fillol. Suplementario. Allí reapareció nuestro equipo. Mezcla de fútbol y coraje. Nuevamente Kempes y Daniel Bertoni le dieron cuerpo al 3 a 1 final. Hubo un día que Argentina fue Campeón del Mundo. Muy a pesar de los dictadores, sus sicarios y los cómplices en el Palco de Honor.

 

HUBO UN DIA QUE UN GRANDE SE FUE AL DESCENSO

15 de agosto de 1981. Lo que parecía imposible se materializó: un grande se iba a la B. San Lorenzo fue el primero. El Gallego Insúa no puede con su alma.
15 de agosto de 1981. Lo que parecía imposible se materializó: un grande se iba a la B. San Lorenzo fue el primero. El Gallego Insúa no puede con su alma.

Desde que se profesionalizó el fútbol en 1931, quedó en claro cuales eran los equipos grandes. Huracán comenzó siendo uno de ellos, pero por diversos factores hicieron que su luz se fuera atenuando y brillando otras, como la de Vélez Sarsfield. Esos equipos, cuando no peleaban los campeonatos, navegaban en una tranquila mediocridad, lejana del descenso.

Hubo excepciones. En 1945, Racing Club estuvo cerca de perder la categoría. Más aún Boca Juniors en 1949, cuando sufrió hasta la última fecha. Recién en los años setenta, los equipos grandes volvieron a estar en peligro. En 1976, La Academia boqueó aire para no descender ante el débil San Telmo. Al año siguiente amañó un partido vergonzoso ante Quilmes para no sufrir hasta el final.

Rubén Darío Insúa se retira llorando. Un grande se iba a la B.
Rubén Darío Insúa se retira llorando. Un grande se iba a la B.

San Lorenzo de Almagro jamás había tenido problemas en la zona baja. Campeón 1974, vivía la inercia de aquel equipazo que fueron Los Matadores. Pero la mano cambió. La dictadura, por intermedio del Intendente Brigadier Osvaldo Cacciatore – piloto naval que bombardeó Buenos Aires en 1955 – desguazó el club con cierta complicidad de la directiva azulgrana.

El club perdió el mítico Gasómetro en 1979. Al año siguiente salvó la categoría de casualidad. Promediando el Metropolitano 1981, presidentes de clubes comprometidos arreglaron el descenso de Colón y Sarmiento de Junín. La noticia se filtró y todo se enrareció. San Lorenzo, con viejas glorias como Héctor Scotta, Hueso Glaría o Sergio Villar, junto a pibes de la talla del Gallego Insúa o Jorge Rinaldi, llegaron a la última fecha a jugar un partido de vida o muerte ante Argentinos Juniors. Victoria o empate era sinónimo de santa salvación. Derrota era un pasaje al infierno de los sábados.

Patea Delgado, ataja Alles. San Lorenzo tuvo la salvación en sus pies.
Patea Delgado, ataja Alles. San Lorenzo tuvo la salvación en sus pies.

15 de agosto de 1981. Cancha de Ferro Carril Oeste. San Lorenzo tuvo su penal. El remate del sanjuanino Eduardo Emilio Delgado fue atajado por el arquero uruguayo Mario Gualberto Alles. El Loco Carlos Salinas no falló el suyo. Incredulidad. Un grande se iba al descenso. No sería el último.

 

 

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