Gimnasia-Mandiyú 1994. Con una ayudita de nuestros amigos…

1896

La historia había quedado aletargada, durmiendo – como un hecho folclórico, casi risueño – en ese micro clima tan particular que viven tripas y pinchas. Es que la rivalidad entre Gimnasia y Estudiantes, divide realmente la ciudad de La Plata, y es sabido: todo acto que perjudique al odiado rival será ejecutado a la brevedad.

El clima era extraño en los tablones de 60 y 118. 24 de junio de 1994. 14º fecha del Clausura. Gimnasia Esgrima La Plata – dirigido por Roberto Perfumo – recibía a un necesitado Deportivo Mandiyú de Corrientes. En el tramo final de la temporada 93/94, Gimnasia y Tiro de Salta tenía boleto de regreso a la B Nacional. El otro ticket le correspondía a los correntinos o a Estudiantes de La Plata.

La revista Tribuna Gimnasista, pulso del triperío, pegó en la tecla: «Si ganamos, festejamos. Si perdemos, nos morimos de risa«.

Cuando los correntinos salieron al campo de juego, la sorpresa bajó desde las cuatro tribunas en forma de ovación. Finalmente, Mandiyú ganó 1 a 0. Los correntinos no hicieron un gran esfuerzo por la victoria. Con ese resultado, sumada la derrota 3 a 2 de Estudiantes en Salta (en un partido que ganaba 2 a 0), los pincharratas quedaban al borde del descenso luego de 39 años.

En 2005, Jorge Coco San Esteban, histórico defensor tripero e ídolo del club, reconoció que aquella tarde, las cosas no fueron cristalinas: «Nosotros vivíamos una situación curiosa con Mandiyú. Fue una circunstancia en la que no hubo plata ni nada parecido. Se dio que si los correntinos ganaban, nuestro clásico rival se iba a la B. Y nosotros entramos a jugar como en un entrenamiento. Pero no nos pagaron, ni nada de eso».

lentísimo telón final…

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