60 y 118

1719

Adelanto de “Héroes de Tiento. Historias de nuestro fútbol 1920-1930” (Editorial Fabro). Año 1924 y la historia de un estadio enclavado en un bosque. Un clásico del fútbol argentino. 60 y 118. La casa de Gimnasia Esgrima La Plata.

 

Dardo Rocha fundó, en 1882, el arquetipo de ciudad soñada por la Generación del 80. La Plata. El positivismo alzó un vergel de modernidad y diagonales donde reinaba el barrizal. En su traza de rombos y simétricas plazas, el liberalismo mostró al mundo su joya. Un pedazo de Europa trasplantada en Sudamérica. Fue así que en la Exposición Universal realizada en París en 1889, la ciudad fundada sesenta kilómetros al sur de la metrópoli central fue premiada con los galardones de Ciudad del Futuro y Mejor Realización Construida.

"Héroes de Tiento". 125 historias del fútbol argentino, entre 1920 y 1930. El primer libro de Carlos Aira.
“Héroes de Tiento”. 125 historias del fútbol argentino, entre 1920 y 1930. El primer libro de Carlos Aira

En el año del Centenario se construyó la estación cabecera del Ferrocarril Provincial. La misma era el punto de partida de la línea ferroviaria entre La Pampa y Meridiano Quinto, límite artificial entre Buenos Aires y La Pampa. 1020 kilómetros de trocha angosta desde la civilización hacia el desierto. La estación se estableció entre las calles 17 y 71. Como la mayoría de los laburantes del ferrocarril vivían en la zona, bautizaron al barrio como Meridiano V. Empedrado y un club con el nombre de la estación.

Fusionado Gimnasia Esgrima La Plata con el Club Independencia, los Mens Sana establecieron su localía en el estadio que tenían los segundos en la zona del bosque. Con el ascenso a primera división en 1916, los directivos buscaron un escenario con condiciones mínimas indispensables. La decisión fue mudarse a Meridiano V. Allí tuvo Gimnasia su casa hasta 1924.

El equipo de Gimnasia Esgrima La Plata que goleó 4 a 0 a Liberal Argentino. Año 1924.
El equipo de Gimnasia Esgrima La Plata que goleó 4 a 0 a Liberal Argentino. Año 1924

Promediando 1922, la masa societaria gimnasista consideró imperiosa una nueva mudanza. El campo de deportes de Meridiano V se encontraba alejado del centro de la ciudad y de las barriadas populosas. Las familias del Mondongo o Berisso les costaban llegar hasta ese barrio de llamativo nombre. Finalmente, en marzo de 1923, con el aval municipal, comenzaron las obras de construcción del nuevo estadio. El mismo se emplazaría en el Paseo del Bosque. Ubicado entre las calles 50, 60, 115 y 122, el Paseo es el pulmón verde platense. Sesenta hectáreas expropiadas al terrateniente Martín Iraola con motivo de la fundación de la ciudad. Entre álamos, sauces, increíbles eucaliptos y el lago artificial, se levantaron las estructuras del observatorio astronómico y la cancha de Estudiantes, ubicada en 1 y 57 desde diciembre de 1907. Las obras se realizaron con premura. Se estableció un campo de juego de grandes dimensiones – 118 x 74 – y fue una de las primeras canchas con césped en panes. Las instalaciones eran bellísimas. Los directivos construyeron un chalet donde concentraron la vida social del club. Un herraje con el nombre completo del club daba la bienvenida en la entrada principal sobre avenida del Bosque.

60 y 118. El Bosque Platense. La casa del Lobo. Uno de los estados más tradicionales del fútbol argentino.
60 y 118. El Bosque Platense. La casa del Lobo. Uno de los estados más tradicionales del fútbol argentino.

Finalmente, el sábado 26 de abril de 1924 fueron habilitadas las instalaciones del nuevo estadio. Poco después del mediodía arribó al club el gobernador José Luis Cantilo. Lo acompañó un interminable séquito. Franqueó la puerta principal, y con el sonoro aplauso de los presentes, desató las cintas celestes y blancas anudadas a la misma. Acto seguido, funcionarios y dirigentes se dirigieron a una enorme mesa servida bajo la alameda. Allí departieron un copioso almuerzo. A pesar del protocolo, no fue una inauguración grata. No hubo fútbol ni gritos. Tampoco familias del Mondongo o Berisso. Al momento de los postres arribó Luis Ángel Firpo, invitado de honor. Lo hizo manejando su potente Stutz Bearcat que viajó con él desde Estados Unidos. El Toro Salvaje sabía poco de fútbol pero un montón de diplomacia: venía del estadio de Estudiantes, donde se había desarrollado un torneo de la Asociación Policial de Cultura Física.

Domingo 27 de abril. Gimnasia recibió a Estudiantil Porteño en 60 y 118. Tarde de fútbol, emociones, reos de gorra y goles. Los Mens Sana golearon 3 a 0 en un escalón más de una campaña sensacional: perdieron sólo ante River y finalizaron a dos puntos del campeón San Lorenzo. Durante veinte fechas su nueva casa fue imbatible para todos los visitantes. Fue el nacimiento de un espacio mítico del fútbol argentino”

Por Carlos Aira

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